Coincidiendo con el estreno de Julie y Julia, que mi compañera de blog, Fernanda Algorta, tan expectante está por ir a ver, merece la pena detenerse en la estrecha relación que ha tenido el cine con la gastronomía. Existen un sinfín de películas que nos permiten realizar un recorrido por todos los aspectos del mundo gastronómico, presentando esa multiculturalidad que redea el mundo de la gastronomía. Todos recordaréis, por ejemplo, Chocolat (Lasse Hallström, 2000), la comedia dramática protagonizada por Juliette Binoche sobre una joven que en un pueblecito de la Francia rural instala una tienda de chocolates que provocará los recelos de sus conciudadanos hasta lograr que todos se vean absorbidos por su simpatía y sus encantos. La película fue nominada a cinco Oscars, en las categorías de mejor película, mejor actriz principal (Juliette Binoche), mejor actriz de reparto (Judi Dench), mejor guión adaptado y mejor música. La película está basada en la novela del mismo título de Joanne Harris.
Basada también en una novela, en este caso de la mexicana Laura Esquivel, Como agua para chocolate (Alfonso Arau, 2000), es un comedia dramática realizada en México que se ha convertido en la octava película más taquillera entre los films extranjeros estrenados en Estados Unidos. Con un guión de la misma Esquivel, la película obtuvo numerosos galardones internacionales y fue protagonizada por Regina Torné, Lumi Cavazos y Marco Leonardi. Narra la historia de amor de dos jóvenes durante la Revolución mexicana, interrumpido por la madre de ella que pretende que su hija permanezca soltera toda la vida para que la cuide hasta su muerte. La gastronomía se convierte en el punto de unión entre los personajes como una metáfora que aflora los sentimientos de los protagonistas.
Un canto a la sensibilidad es Un toque de Canela (Tassos Boulmetis, 2004), película griega seleccionada como candidata a la mejor película extranjera en los Oscar de 2005. Interpretada por, se trata de una comedia agridulce sobre la nostalgia que nos cuenta la historia de un joven griego que reside en Estambul y que recibirá de su abuelo los principios de los valores culinarios hasta que él, gracias a ese toque de canela que ha impuesto en su vida, se convertirá en sobresaliente cocinero que sabrá darle a cada persona el sabor que más le corresponde.
La inclasificable y excesiva El cocinero, el ladrón, su mujer y su amante (Peter Greenaway), protagonizada por Michael Gambon, Helen Mirren y Richard Bohringer, premiada en el Festival de Sitges, es un canto al amor, el buen comer y el erotismo. Cuenta la historia de Albert, el sádico propietario de La Holandesa, un restaurante en la que todos los empleados están tiranizados hasta el punto que su mujer, organizará contra él una venganza mortal, en una de las más bellas escenas finales que jamás se han rodado.
Como son muchas, las películas que vinculan el mundo gastronómico y el cine en otra ocasión hablaremos de películas más comerciales o que nos acercan a mundos lejanos, como la India, Thaliandia o China. ¡El cine es una máquina de sueños y de sensaciones!
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