
En esta receta, al igual que en la receta del “carpaccio de gambas” lo que buscaba eran sabores suaves que no sobresaliesen demasiado y que podríamos degustar en cualquier momento del día, para amenizar un desayuno romántico, en una velada especial o como bebida refrescante. Dos sabores, la fresa y el coco, que me encantan y que nunca me cansaré de combinar! Esta y otras bebidas en “el sabor de las flores”
