
Carrie Bradshaw, el personaje central de la serie Sexo en Nueva York, interpretado magistralmente por la siempre elegante y delicada Sarah Jessica Parker, es una periodista neoyorquina cuya columna «Sexo en Nueva York» aparece cada semana en las páginas del The New York Star. Las peripecias de Carrie se han convertido en un referente de la televisión, pues la periodista recoge en sus artículos sus observaciones personales sobre la vida, el amor, la pasión y el romance de las mujeres de su generación. No tiene que acudir muy lejos para encontrar los prototipos de la mujer moderna, profesional y liberada que busca el equilibrio entre el amor duradero con un hombre para toda la vida y la práctica del amor sin complejos porque basta con mirarse al espejo y retratarse a sí misma y a sus amigas de correrías por Manhattan.
La serie surge del libro Sex and the city, de la columnista del prestigioso New York Observer, Candande Bushnell, y la idea para televisión corresponde a Darren Star.
De todas las series para la pequeña pantalla podemos coger alguna idea gastronómica. Sexo en Nueva York nos ha dejado para la posteridad el cocktail favorito de Carrie, el Cosmopolitan, bebida icono de la nueva mujer neoyorquina, del que aportamos sus ingredientes y la forma de preparación:
Ingredientes:
3 cl. de vodka
1 cl. de Cointreau
2 cl. de arándanos rojos
1 cl. de zumo de lima
2 rodajas finas de naranja amarga
Preparación:
1. Mezclar todos los ingredientes y agitarlos enérgicamente con un par o tres de cubitos de hielo.
2. Servir en copas de cocktail bien frías sin los cubitos de hielo y acompañado de las rodajas finas de naranja amarga.
Desde el estreno de la serie el Cosmo se ha convertido en el icono de los cocktails modernos que tuvo sus días de gloria en los años sesenta del siglo pasado pero que de un tiempo a esta parte es el rey de las barras de medio planeta.
